1.Introducción

En esta segunda unidad revisaremos, algunas características de la ciudadanía digital, los valores que existen dentro de ella, así como los derechos y valores de las personas que interactúan en este mundo tan cercano. Esto nos ha impulsado a tomar consciencia sobre la forma en la que nos relacionamos y aprendemos de manera segura, con el propósito de conocer y elegir un uso ético de las tecnologías de la información y comunicación (TIC).

Para comenzar, hay que recordar que la sociedad no siempre ha sido ni se ha conformado como hoy en día la conocemos, ya que ha ido evolucionando. En primera instancia, era muy distinto hace miles de años, ya que nos guiábamos por las necesidades e instintos naturales, pero al pasar el tiempo, el ser humano ha requerido agruparse en pequeños o grandes grupos para poder desarrollarse óptimamente en la naturaleza, y atender las necesidades familiares, sociales y, principalmente, personales.

En ese mismo sentido, ha llegado el momento de la historia donde el internet se ha posicionado como una herramienta de vida. Seguramente, éste no basta para cubrir nuestras necesidades básicas, pero sí para fungir como un nodo importante en las relaciones de los seres humanos. Por este motivo debemos tomar consciencia sobre los valores, derechos y restricciones. Así como en la sociedad en la que vivimos existen los puntos ya mencionados para una buena calidad de vida, lo mismo requerimos hacer en el mundo digital.

Por lo tanto, podemos decir que todo aquel que haya tenido contacto con las TIC, es considerado como un ciudadano o ciudadana digital, ya que nos ha permitido ser parte de diversas comunidades, interactuar y lograr cierto grado de alfabetización; así que, a pesar de existir información muy amplia, los valores siempre se encuentran presentes en todos los contenidos (en cualquier formato) por su veracidad, responsabilidad, honestidad, respeto, autonomía, entre otros.

Asimismo, los derechos que también son fundamentales en la ciudadanía se remontan a épocas ancestrales, aunque de modo informal, donde los que podían ejercer este poder, eran los más fuertes y sabios del grupo o comunidades. Sin embargo, al pasar los años, los griegos fueron los que decidieron (bajo diferentes influencias) el hacerlo de manera formal para no recibir abusos y vivir de una manera más equitativa; así se fue extendiendo a través de diferentes países en el mundo y a lo largo de la historia, para lograr una práctica y modo de vida responsable.

Entonces, podemos decir que el concepto de ciudadanía siempre va a ir ligado a los derechos y obligaciones para lograr el desarrollo social y personal pleno, donde siempre existirán en cada una: diversos tipos de personas, con ideas diferentes a las nuestras, así como características físicas, psicológicas y sociales diversas. Por ende, los derechos en toda ciudadanía digital, que es a la comunidad en la que nos enfocamos aquí, deben ser sin discriminación alguna, universales, con libertad de expresión, protegiendo los datos, a los menores de edad y a los autores intelectuales.

Por último, una parte importante de esos derechos es que nosotros como integrantes de una macro comunidad, subdividida en pequeñas dentro del mundo digital, podemos publicar, hacer, diseñar, acceder y en general crear lo que nosotros queramos, sin perder de vista que sea pertinente y alineado a nuestra comunidad, sin infringir en el derecho de los otros, ya que, al acceder a ellos, estamos aceptando derechos, pero también valores que se deben seguir.