
En esta unidad se verán los elementos que forman un correo electrónico, también veremos qué son los protocolos y cuantos tipos existen, veremos los correos no deseados y los virus que pueden ser distribuidos por correo electrónico.
El funcionamiento del correo electrónico es a través de protocolos, los cuales trabajan con una arquitectura cliente-servidor, el protocolo más antiguo es el SMTP (Simple Mail Transfer Protocol), también es el más usado para enviar correos, además para reenviar o retransmitir correos entre servidores.
El protocolo POP3 (Post Office Protocol) es utilizado para recuperar mensajes de correo electrónico de un servidor del proveedor de un cliente. Es un protocolo muy usado en todo el mundo cuenta con mecanismos de autenticación que impiden que usuarios mal intencionados tengan acceso a los correos de los usuarios.
IMAP (Internet Message Acces Protocol) es el protocolo más complejo, cuenta con varias características que faculta la agrupación de los mensajes relacionados y almacenarlos en folders, además de marcar los mensajes ya leídos, enviados o borrados.
Los correos no deseados, comúnmente llamados spam, son correos enviados sin ser solicitados por el usuario del servicio de correo electrónico. Son enviados de manera masiva a miles de cuentas con la intención de hacer algún tipo de publicidad acerca de un bien o servicio. Así como los mensajes de felicitación por haber ganado un premio, también existe los que solicitan ayuda en supuestas situaciones de emergencia. Estos correos también pueden ser utilizados como un medio de propagación de virus de manera masiva.
Los virus son software diseñados para propagarse de manera oculta en máquinas o dispositivos portátiles que se conectan en puertos de las computadoras tienen la característica de autorreplicarse y causar daños en las computadoras o dispositivos infectados. En algunos casos los daños pueden ser reversibles, pero en los casos más severos pueden causar un daño físico irreparable en los equipos que atacan. Muchos de estos softwares maliciosos tienen la intención de obtener información de los usuarios para cometer algún tipo de fraude.
Es muy importante no abrir correos desconocidos, o sospechosos, ya que al abrir alguno de ellos prácticamente les damos autorización de afectar el aparato donde ha sido abierto. Además, también es recomendable contar con un buen antivirus que lo pueda detectar y tenerlo siempre actualizado, para evitar lo más posible cualquier riesgo.