Derivado de un litigio, que es un conflicto de intereses calificado por la pretensión de una parte y la resistencia de la otra, el derecho ha distinguido diversas formas para su resolución. Desde la autodefensa o autotutela, que es aplicar la solución de mano propia; pasando por la autocomposición, donde las partes de común acuerdo lo resuelven, hasta la heterocomposición, donde un tercero es quien resuelve el conflicto.
Es decir, las relaciones entre las personas generan el cumplimiento de diversas obligaciones que dan nacimiento al derecho subjetivo a favor de las personas que intervienen en dicha relación. Cuando estas obligaciones no se satisfacen, la persona que considera agravio en ese derecho subjetivo tiene la facultad de reclamar a su contrario el cumplimiento de esa prestación. Si dicha persona se niega, entonces se genera un litigio, mismo que puede ser resuelto, entre otros medios, a través del proceso, como medio heterocompositivo para resolver conflictos.
El proceso es la herramienta jurídica a través de la cual las personas pueden obtener el cumplimiento de su derecho subjetivo por medio del logro de sus pretensiones, acudiendo ante un juzgador. Este juez, con las facultades que le otorga la ley, aplicará la norma al caso concreto y resolverá ese litigio que se le presenta, obligando coactivamente al cumplimiento de lo reclamado. No obstante, el proceso no es la única manera en que las partes en conflicto pueden resolverlo.
1. Concepto de proceso en el derecho
1.1 Proceso y derecho
1.2 El litigio
1.3 La pretensión
1.4 Relación y diferencia entre proceso y litigio
1.5 Autotutela, formas que subsisten
1.6 Autocomposición, formas auto compositivas
1.7 Heterocomposición
1.8 Unidad y diversidad del derecho procesal
2. La acción procesal
2.1 Concepto de acción
2.2 Concepto de jurisdicción
2.3 División de la jurisdicción
2.4 El proceso: noción
2.5 Etapas del proceso: instrucción y juicio
2.6 Teorías sobre la acción
2.7 La acción como instancia proyectiva