1.Introducción.

En esta unidad aprenderás los postulados o puntos que expone la teoría celular y cómo fue la evolución de la célula.

Entre los años 1590 a 1595, en Holanda, Zacharias Janssen, inventó el primer microscopio. Era parecido a un catalejo como los que usaban los piratas, su tubo medía aproximadamente 25 cm de longitud y 9 cm de ancho y tenía 2 lentes convexos, uno en  cada extremo. Años más tarde, Antonie van Leeuwenhoek, que era un aficionado a tallar lentes, mejoró este invento e inició las observaciones de seres vivos en el agua, vio por primera vez los glóbulos rojos y los espermatozoides y en 1665 Robert Hooke observó al microscopio un pedazo de corcho (corteza, tejido vegetal del árbol alcornoque) y vio unos hexágonos parecidos a los panales de abejas y entonces les dio el nombre de cellula que significa hoyo o hueco pequeño, y desde entonces recibe el nombre de célula cada una de estas estructuras presentes en todos los seres vivos.

Para el siglo XIX los microscopios habían avanzado y Theodor Schwann, Jakob Schleiden y Rudolph Virchow descubrieron  lo siguiente:

1) Todos los organismos están constituidos por una o más células

2) La célula es la unidad básica de la organización de los seres vivos

3) Todas las células proceden de células ya existentes, las células nuevas surgen del proceso de división de la célula madre

4) Cada célula contiene la información hereditaria necesaria para el control de su propio ciclo, su desarrollo y del funcionamiento del organismo del que forma parte. La célula es la unidad genética

A partir de estos descubrimientos se pudo formular la teoría celular.

Aleksander Oparin y Haldne hicieron una teoría para explicar el origen de la primera célula, llamada síntesis abiótica o teoría físico química. Nos explican en ésta que en la época primitiva sólo existían volcanes los cuales al hacer erupción liberaban elementos químicos sin vida (abióticos) como el metano, el amoniaco y el ácido cianhídrico, que al estar en contacto con el agua y por las descargas eléctricas dieron origen a las biomoléculas, elementos esenciales para formar a la célula. Esta teoría se vio apoyada con los experimentos de Miller y Urey, en donde recrearon la atmósfera primitiva, mezclaron los elementos químicos, los sometieron a descargas eléctricas obteniendo los monómeros de las biomoléculas, demostrando entonces la teoría expuesta por Oparin.

A estas células Oparin las llamó coacervados, publicando todas sus observaciones en el libro El origen de la vida. Estas primeras células eran muy primitivas, carecían de membranas nucleares para proteger los ácidos nucleicos, por lo que recibieron el nombre de procariontes, lo que significa sin núcleo. Lynn Margulis en 1967 descubrió que cuando una célula procarionte primitiva muy grande llegaba a invaginar a otra célula, es decir, se la comía, entonces la célula más pequeña desarrollaba funciones específicas, además de protección, formándose así los organelos y dando origen a la célula eucarionte; a esta teoría se le conoce como teoría endosimbiótica, ya que las dos células realizaban una relación simbiótica. Esta teoría está comprobada porque las mitocondrias presentan su propio ADN y se reproducen por fisión binaria, lo que indica que en algún momento fueron una célula independiente.

La palabra procarionte significa en griego antes del núcleo. Las células procariontes miden de 1 a 10 micras, son células sencillas cuyo ADN se encuentra disperso en el citoplasma de las células, forman un solo cromosoma, tienen una pared celular, membrana plasmática ribosomas, pilis, flagelos y capsula; ejemplos de este tipo de células son las bacterias.

Las células eucariontes tienen un núcleo verdadero. La palabra eucarionte significa en griego verdadero núcleo. Están presentes en organismos pluricelulares como son los hongos, plantas, animales y protozoarios, tienen muchos más organelos que se dividen en membranosos y no membranosos, que se describirán en la siguiente unidad.