En esta unidad es momento de conocer cómo se dividen los sectores productivos según el tipo de actividad económica que se lleva a cabo, esto te permitirá saber cómo se relacionan las áreas de producción y comercio de la economía.
Básicamente, existen tres grandes sectores: el primario, que está directamente relacionado con la obtención de los recursos naturales, como pueden ser la agricultura, la pesca, la minería, la apicultura, etcétera; el secundario, que contempla la transformación de la materia prima en productos para su consumo final, dentro de este sector se encuentra toda la actividad industrial, la construcción, el procesamiento de alimentos; y el sector terciario, que integra al comercio y la prestación de servicios, en donde podemos encontrar la distribución de productos, ejemplos de este sector pueden ser los servicios financieros o turísticos.
A continuación, estudiarás qué es el desarrollo económico de un país y los elementos que lo favorecen, puntualizando en que una condición esencial para la existencia del desarrollo económico es el bienestar social, entendido como una mejora real en las oportunidades de empleo, educación, acceso a la cultura, a espacios recreativos e, incluso, una mejora en las condiciones del medio ambiente, que en conjunto sirven para tener una mayor calidad de vida. Para ello, se debe considerar una mejor distribución de la riqueza.
El desarrollo económico está ligado al crecimiento económico, sin embargo, puede haber crecimiento económico sin llegar al desarrollo, pues el crecimiento representa un incremento en el producto nacional que se da mediante el aumento del empleo, un mayor capital y el incremento del volumen comercial, y en ocasiones esto no necesariamente se ve reflejado en un mejor nivel de vida de las personas. El crecimiento se determina de manera cuantitativa a través del incremento en el producto interno bruto, en tanto que el desarrollo es cualitativo, generalmente medido por el índice de desarrollo humano. Un factor más para que se dé el desarrollo económico es la existencia de regímenes políticos estables, mecanismos democráticos confiables, así como bajos niveles de corrupción, lo cual ayuda a que las instituciones lleven un manejo eficiente de la distribución de los recursos a favor de la población.
Al hablar de desarrollo y crecimiento económicos resulta necesario hablar también de subdesarrollo económico, el cual implica un estado por debajo del desarrollo, lo cual se hace más notorio cuando se comparan países desarrollados con aquéllos en vías de desarrollo; sin embargo, dentro del mecanismo global, por lo general, los países subdesarrollados están sujetos a diversas condiciones impuestas por los países desarrollados, sobre todo bajo la acción de las relaciones comerciales o financieras entre éstos. Algunas de las características del subdesarrollo son la elevada explosión demográfica, los altos niveles de desempleo, el endeudamiento externo, los altos niveles de corrupción, servicios ineficientes de salud, entre otras. La mayoría de la población vive en condiciones de subdesarrollo, por lo que buscan mejorar sus formas de organización social, sus estructuras productivas, así como tener una estructura financiera más sana que permita seguir el camino hacia el desarrollo.