En esta primera unidad revisarás el origen de la ética y su relación con la filosofía. ¿Alguna vez te has preguntado si las decisiones que tomas a cada momento son las correctas?, ¿si lo que haces puede traer beneficios a tu comunidad sin comprometer tu integridad y valores?
Es la ética y su relación con la filosofía la que te permitirá resolver estas incógnitas. Para ello, será necesario que conozcas la relación que hay entre la filosofía y la ética y sus orígenes en la antigua Grecia. La ética tiene su raíz en el vocablo ethos que significa “carácter” o “modo de ser”, y es en la definición del ser humano que la ética se convierte en una disciplina filosófica analizando su conducta y las dimensiones que la constituyen.
Para que inicies el estudio de la ética deberás conocer el concepto de hombre y la antropología filosófica, como punto de partida para definir la trascendencia humana, los aspectos volitivos, intelectuales, afectivos y sociales que lo integran como un ente histórico.
También revisarás que, desde la Antigüedad, la base de todas las sociedades radica en la obtención del bien común y se encuentra fundamentada en la conducta ética que desarrollan sus individuos, por lo tanto, si no existe la ética, no puede haber civilización. La diversidad de las sociedades a través del tiempo tiene su origen en los diferentes enfoques que adquiere la ética, ya que cada sociedad puede orientarse a obtener la felicidad, el cuidado, la formación del carácter u otros principios universales, lo cual genera tantas versiones de la ética como pueblos existentes.
Finalmente, la ética es considerada como una verdadera brújula de valores, un rector de la conducta individual en la sociedad. Su estudio involucra un autoconocimiento que te llevará a establecer, modificar y enriquecer tu desenvolvimiento como ente social.
Para reflexionar sobre la aplicación de este principio es necesario mencionar que la ética es un mecanismo que tiene su origen y su fin en el perfeccionamiento individual, está construido por la filosofía de vida de cada persona y es modificado en cada etapa por las convenciones sociales, acuerdos y normas morales.
Por lo tanto, en tu formación académica, conocer sobre el origen de la ética y su relación con la filosofía favorecerá un pensamiento crítico adaptado a tu contexto más cercano, que te ayudará a reflexionar para la toma de decisiones en los diferentes ámbitos: laboral, familiar, académico, social y educativo.