1.Introducción.

En esta unidad identificarás la relación de la ética con el contexto familiar, su función, usos y costumbres, así como el establecimiento de relaciones socioemocionales saludables, además del desarrollo de valores como aspectos fundamentales en la prevención de la violencia familiar.

La práctica de normas y valores que rigen la conducta se realiza en sociedad, pero es la familia uno de los contextos más importantes, en el cual el individuo desarrolla el carácter ético que le permitirá integrarse a su entorno. El repertorio de usos y costumbres familiares le brindará al individuo la oportunidad de poner en práctica una conducta ética para salvaguardar y establecer la sana convivencia en grupo y sociedad.

La familia es el grupo social más antiguo que se ha constituido, sin embargo, no fue hasta la época romana que se le otorgó una personalidad jurídica con todos los derechos y obligaciones que eso conlleva. Con el paso del tiempo, esto ha sido replicado por las diversas sociedades influenciado por los códigos religiosos, que definen el concepto de familia apegado a lo éticamente aprobado por ellos.

La familia ha sufrido transformaciones, pero ninguna tan impactante como la de los últimos años. Según un estudio de la UNAM (2017) “en la actualidad la familia se ha diversificado y se reconocen 11 tipos, dentro de 3 grupos principales: la familia tradicional, en transición y la emergente” (párr. 8).

Dirección General de Comunicación. (15 de mayo del 2017). Existen en México tres grupos de familias con 11 variantes: Estudio de la UNAM. Recuperado de http://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2017_335.html

Esto nos enfrenta a la necesidad de formar valores dentro del hogar e impone nuevos retos para educar individuos capaces de responder a las normas socialmente impuestas. Seguramente has escuchado que: “nos encontramos en una crisis de valores familiares”, “las familias de antes eran mejores”, “los niños estaban mejor educados”, “se han perdido los valores”, “lo más importante es la familia”.

Para ello, debemos retomar nuevamente las bases, ¿recuerdas que en la sesión anterior se habló sobre los tipos de normas que existen? En este caso, hay ciertas reglas que no están escritas, pero que la familia obedece y determinan su actuar en los planos: religioso, social y moral. De esta manera se establece lo aceptable y no aceptable. A este tipo de normas se les conoce como usos y costumbres, son transmitidas de generación en generación y determinan la manera de actuar, sentir y pensar.

El problema es que, con el tiempo, estos usos y costumbres tan “normalizados”, han expuesto una problemática social. Si bien cada uno de los miembros ejerce un rol determinado, éste se encuentra basado en la desigualdad y la violencia. La violencia familiar obedece a estereotipos y roles que se han impuesto en la sociedad, que aunque forman parte de nuestra historia, no quiere decir que sean normales.

Para finalizar, es importante recalcar que la prevención de la violencia y la construcción de la ética en el contexto familiar corresponden al fomento de valores. Recuerda que los valores constituyen una pieza clave en la formación del individuo, por ello te invitamos a que reflexiones sobre ellos y los lleves a la práctica en tu ámbito familiar.