En esta unidad te enfocarás al estudio de la litosfera, considerando la estructura interna de la Tierra y los procesos endógenos y exógenos que determinan la formación del relieve continental y marino.
La palabra litosfera proviene de las palabras griegas litos, cuyo significado es piedra y sphaera, que significa esfera, de manera que podemos entender a la litosfera como la capa sólida de la Tierra. Como estudiaste en sesiones anteriores, la Tierra está formada por diversas capas; en esta ocasión prestaremos atención a las internas, que son el núcleo, el manto y la corteza o litosfera, que van de adentro hacia afuera en el orden mencionado.
El núcleo, por tanto, es la capa más profunda, está conformado de hierro y níquel, su temperatura es de 6 700°C. A su vez, esta capa tiene otras dos subcapas conocidas como núcleo interno, que se encuentra en estado sólido, y núcleo externo, en estado líquido. Después del núcleo encontramos el manto, formado de silicatos de hierro y magnesio, cuyo espesor puede ser de hasta 2 900 kilómetros y ocupa 45% de la masa que tiene el planeta. Así como el núcleo, el manto también tiene dos subcapas conocidas como manto inferior y manto superior, cuyos estados son sólido y viscoso, respectivamente.
Finalmente, encontramos a la corteza terrestre o litosfera, que como mencionamos anteriormente es la capa sólida de la Tierra que cubre las dos capas anteriores. Esta capa está formada principalmente de silicatos de aluminio y magnesio, así como de rocas de granito y basalto. Con el paso del tiempo la litosfera ha sufrido diversos procesos que la han fracturado, dando origen a las placas tectónicas, que pueden ser continentales y oceánicas y que cuando se mueven traen consecuencias a la Tierra. Una vez entendido lo anterior, hablaremos de los procesos endógenos, que son aquellos que tienen lugar bajo la superficie de la Tierra, de ahí que sean nombrados de esa manera, mientras que los exógenos son aquellos que modifican el relieve debido agentes externos.
Los procesos endógenos son las erupciones volcánicas y los movimientos sísmicos. Los sismos son movimientos que se producen en el interior de la Tierra y pueden clasificarse por su origen en sismos volcánicos que tienen poca magnitud y se presentan, como se puede deducir por su nombre, antes, durante o después de la actividad de un volcán; los sismos de origen tectónico se producen cuando chocan las placas tectónicas, por lo que su magnitud es grande y pueden ocasionar daños graves. Las erupciones volcánicas también son consecuencia del movimiento de las placas tectónicas y se producen cuando el magma que hay en su interior genera una erupción, que hace que el magma salga en forma de lava y descienda por las paredes del volcán. Es importante mencionar que los volcanes surgen por explosiones en el interior de la Tierra.
Los procesos exógenos son el intemperismo, que ocurre cuando una roca es expuesta a la intemperie, teniendo cambios bruscos de temperatura y contacto con agua y aire, lo que hace que se descomponga y se desintegre. Otro proceso exógeno es la meteorización, que consiste en la fragmentación de rocas en partes más pequeñas. Finalmente, tenemos la erosión, que consiste en un proceso que implica el transporte y depósito de sedimentos materiales que han sido producto de la meteorización y del desgaste y que se pueden generar por el viento, el agua de ríos, de lluvias, la acción del mar o del hielo.