1.Introducción.

Esta unidad de la sesión está enfocada a que conozcas la hidrosfera, así como la diferencia de las aguas oceánicas y continentales y el ciclo hidrológico. 


La palabra hidrosfera proviene del griego hidros, cuyo significado es agua y de sphaera, cuyo significado es esfera, entonces, podemos definirla como el agua que hay en la Tierra. Esta parte de la Tierra se relaciona con la litosfera, que estudiaste anteriormente, pues constituye los glaciares, la nieve, los lagos, ríos, mares, vapor de agua, entre otros, es decir, el agua en todos sus estados, lo que da una suma de 1 400 millones de kilómetros cúbicos de agua. 


Las aguas de la Tierra se pueden dividir en oceánicas y en aguas continentales, que tal vez puedas deducir a cuáles se refieren por el nombre. Las aguas oceánicas hacen referencia al agua de los océanos, mares, golfos y bahías, mientras que las aguas continentales son las que están en ríos, lagos, lagunas, aguas subterráneas y glaciares. 


Como sabes, gran porcentaje de la Tierra la ocupan los océanos, pero cuál es su importancia. Las aguas oceánicas tienen funciones muy importantes para nuestro planeta, pues sirven como regulador térmico, es decir, permiten que la temperatura de la Tierra sea adecuada, además son una fuente de oxígeno, son el hogar de diversas especies marinas, y es en ellos que se da el inicio del ciclo hidrológico, el cual abordaremos más adelante. 


Las aguas continentales, a diferencia de las oceánicas, tienen menos sal, por lo que también son conocidas como aguas dulces y pueden originarse de distintas maneras, por ejemplo, a través de las lluvias, el deshielo y los desagües, entre otras. Estos dos tipos de aguas son de gran relevancia para el equilibrio y vida en nuestro planeta, por lo que es fundamental que se cuiden y preserven. 


Una vez que conoces la clasificación de las aguas de nuestro planeta pasaremos al estudio del ciclo hidrológico o ciclo del agua, gracias al cual este elemento puede circular y renovarse. Un ciclo, de acuerdo con la Real Academia Española, es una "serie de fases por las que pasa un fenómeno periódico". 


Entendiendo esta definición, pasemos a la revisar cómo ocurre el ciclo del agua. Comienza con la evaporación del agua de los océanos y mares, sube a la atmósfera y se condensa, formando nubes que, cuando el viento las arrastra, se precipitan y caen en forma de lluvia, aunque también puede ser en forma de nieve o de granizo. Posteriormente, una parte del agua de lluvia vuelve a evaporarse, mientras que la otra se infiltra en el subsuelo, gracias a lo cual se forman las aguas subterráneas, lagos y ríos que conducen el agua hacia los mares y océanos, fase que se conoce como escurrimiento y que es la última del ciclo, pues el agua que se evaporó en un inicio se reemplaza y vuelve a iniciarse nuevamente.  


Real Academia Española. (2020). Ciclo. Recuperado de https://dle.rae.es/ciclo