1.Introducción.

Hasta este momento ya estás más familiarizado con los elementos del género lírico, pues ya estudiaste aquellos que se relacionan con el contexto de producción y recepción y, la unidad anterior, estudiaste los morfosintácticos, que entran en la clasificación de fondo y forma. En esta cuarta unidad de la materia continuaremos con el estudio de ésta última clasificación, enfocándonos en el estudio de los elementos fónico-fonológicos y léxico-semánticos y retóricos. 

El nivel fónico-fonológico es aquel que se refiere a los elementos que van a dar sonido característico a la composición lírica, entre los que encontramos la métrica, la rima y el ritmo, pero ¿a qué se refiere cada uno? La métrica es la cantidad de sílabas que tiene un verso, pero aquí es importante mencionar que esta medición puede verse afectada por diversos factores, que conocerás a través de los recursos de la unidad, y uno de ellos es el acento final, pues con base en éste pueden sumarse o restarse sílabas al verso, dependiendo de si es una palabra aguda, grave o esdrújula.

Seguramente te has dado cuenta de que los versos de un poema generalmente terminan con las mismas sílabas o sonidos de éstas; eso debe a la rima, que es la semejanza que tienen los sonidos de los versos dentro de un poema, ubicada a partir de la última vocal acentuada. Existen dos tipos de rima, por un lado, la consonante, que consiste en la repetición de las últimas letras del verso a partir de la última vocal acentuada, y por otro lado la asonante, en la que solamente se repiten las vocales desde la última vocal acentuada de cada verso. Finalmente, dentro de los elementos del nivel fónico-fonológico está el ritmo, que consiste en la repetición regular de un sonido.

Ahora, pasando al nivel léxico-semántico y retórico encontramos los significados denotativos y connotativos, así como las figuras retóricas. Por un lado, cuando hablamos del significado o lenguaje denotativo nos referimos a que las palabras o ideas que transmitimos o recibimos tienen un significado literal, lo que quiere decir que no está sujeto a diversas interpretaciones, así, por ejemplo, si diez personas leen el mismo texto, todas lo comprenderán de la misma manera, pues es objetivo y, por lo tanto, tiene como finalidad informar y transmitir información. Por otro lado, el significado connotativo es figurado, es decir, éste sí puede tener diversas interpretaciones, dependiendo del contexto del destinatario.

Finalmente, las figuras retóricas son las modificaciones que se le hacen a los textos para presentarlos de una forma más figurada, o menos común que con el lenguaje habitual. Entre éstas, podemos encontrar la hipérbole, la ironía y la paradoja, entre otras, y cada una tiene diferente propósito para el texto en cuestión.