En esta unidad seguirás estudiando el razonamiento lógico-verbal de relaciones semánticas, sin embargo, en esta ocasión te enfocarás en los parónimos, la polisemia y la analogía.
Los parónimos son las palabras que suenan de manera similar, pero que se escriben diferente. Son resultado de que en nuestro idioma se tienen letras con sonidos similares: v con b; c y z; s con c; c con k; x con s. Por ejemplo:
Diferencia: diversidad --- Deferencia: obediencia
Etnología: ciencia sobre el origen de los pueblos --- Enología: conocimiento sobre los vinos
Convidar: invitar --- Combinar: mezclar
La polisemia se refiere a palabras que tienen diversas acepciones. Hay cuatro tipos de polisemia:
a) Sentido figurado de las palabras: se usan las metáforas o metonimias; por ejemplo: nombramos patas a las columnas que sostienen una mesa
b) Lenguaje especializado: se trata de una misma palabra utilizada en diferentes ámbitos; por ejemplo: concha (pan de dulce) y concha (cobertura de los moluscos)
c) Influencia de palabras extranjeras: es la aplicación de palabras en un idioma diferente al español y que sirven para nombrar diversas situaciones; por ejemplo: romance, que proviene de Roma, cuando los romanos dominaban gran parte de Europa, esta palabra derivó en enamorarse
d) Homonimia: son dos o más palabras que se escriben y se pronuncian de igual manera, pero sus significados son distintos; por ejemplo: banco: mueble para sentarse; banco: institución financiera; banco: conjunto de peces
La analogía es la relación de semejanza que se puede dar entre dos o más palabras o, incluso, en ideas. Hay diversos tipos de analogías:
Simétricas:
De sinonimia: es la relación de palabras semejantes, es decir, sinónimas. Por ejemplo: perro – mascota
Por complementariedad: existe un complemento de una palabra a otra. Por ejemplo: sueño – dormir
Cogenéricas: las palabras pertenecen a una categoría. Por ejemplo: ensayo – cuento
Asimétricas:
De oposición: se da entre opuestos. Por ejemplo: atardecer – amanecer
De intensidad: existe una relación entre las palabras de importancia, de mayor a menor. Por ejemplo: malo – pésimo
Inclusiva: parte del componente total al que pertenece la palabra. Por ejemplo: tigre – felino